El trigo Sarraceno, conocido también como alforfón, trigo negro, trigo turco o trigo moro, es originario del Asia Central y destacan en su producción China, Rusia y Ucrania.
Se le considera un cereal, aunque botánicamente no lo es.
De sabor intenso, es un alimento muy energético de grandes propiedades nutritivas. Especialmente recomendado en convalecencias, anemias, madres en lactancia y a todas aquellas personas que tengan gran desgaste físico.
Es uno de los alimentos que ayuda a controlar los niveles de colesterol.
Las formas de consumirlo son principalmente en grano entero, cocinándose de forma similar tanto en cantidades de agua, como en tiempos al arroz.
La harina suele ser utilizada por los celiacos al no contener gluten.
Hay preparaciones famosas con la harina de este trigo, como son las crepes francesas, el soba, un tipo de fideos japoneses o polenta taragna italiana.
La harina de sarraceno hace más aireadas y esponjosas las mezclas. En los crepes se utiliza el sarraceno solo, sin agregar huevos o levaduras.
Para cocerlo en grano se recomienda tostarlo primero en el recipiente, de esta forma se hace aún más digestivo. Luego se agregan de dos a tres tazas de agua por taza de grano.
Con menos agua se logra una cocción para guarnición.
En la medicina tradicional se usaba como infusión para mejorar la circulación sanguínea.